En un escenario donde los problemas públicos son cada vez más complejos y la confianza institucional se erosiona, los think and do tanks emergen como actores que combinan el conocimiento con la acción. Su valor radica en pensar y hacer: generar ideas y ponerlas a prueba en el territorio, integrando la investigación con la experimentación para impulsar transformaciones sociales reales y medibles.
Seguir leyendo
